Niños Rebeldes, intolerantes y agresivos: transfórmalos en geniales con una nueva educación emocional

Loud, screaming  young boySi antes los niños toleraban castigos, amenazas y la fuerte autoridad de algunos padres, maestros o adultos, en estos tiempos las cosas son muy distintas. Los niños de ahora son mucho más sensibles y conscientes, y de muchas formas ya expresan su inconformidad, su inseguridad, su incapacidad de poderse comunicar o entender un mundo donde las cosas, las experiencias y la vida misma caminan mucho más deprisa que antes.

La información que un niño recibía hace 50 años, en nada se compara con la información disponible ahora para los niños. Hay muchas experiencias que ahora los niños tienen que vivir y confrontar, tanto en la casa, como en las escuelas e incluso por internet, que ahora es como abrir puertas hacia todo el mundo y todo tipo de experiencias, mentes e información.

Niños Nuevos: Almas Experimentadas

Además de esto, los niños no son los mismos que antes. Sus almas están mucho más despiertas y son más inquietas, curiosas y exploradoras que antes, porque ya son almas experimentadas.

¿Por qué ahora los niños se muestran más rebeldes, intolerantes y agresivos?

Porque la educación, tanto en casa como en las escuelas, en la mayoría de los casos no da el ancho y no alcanza a cubrir los requerimientos que el alma de un niño necesita en estos tiempos.

Observa: sólo un niño que no está aprendiendo realmente, y que no siente que crezca, buscara formas de salirse, de quitarse de encima lo que no le permite conocerse a sí mismo y que le haga sentirse inseguro, poco valorado o rezagado.

Ser rebelde, intolerante, agresivo: esto lo haría cualquier persona que sienta que algo no le está permitiendo crecer realmente.

Empatía con los niños

Imagina que estas aburrido y desesperado en un trabajo que ya no te gusta y donde sientes ya no creces para ningún lado. Imagina que te empiezas a sentir como un robot en una rutina diaria, siguiendo órdenes, haciendo cosas que no te animan y esperando la hora de salida, y cada que puedes piensas formas de cómo moverte, de cómo hacer crecer nuevas ideas e ir por lo que realmente buscas encontrar en un trabajo. Así que te empiezas a animar la idea de moverte y de pronto, “zaz”, aparece alguien que te dice que no te muevas, que tienes que quedarte dónde estás porque es tu deber y además no hay mejores trabajos allá afuera. Imagina que intentas defender tu capacidad de crecer y alguien (o tu mismo) te dice que te calles y no te quejes, y que sigas trabajando y rindiendo para la empresa. Ah. Y que además agradezcas y te portes bien porque eres “afortunado” de tener el trabajo que tienes.

Niños “Grandes”

Imagina ahora el alma de un niño, con todo un potencial grandioso para crear y explorar su realidad, pero aburrida, cansada de repetir lo mismo, de tener que obedecer órdenes y sentirse un robot:

  • ¡Tienes que hacer caso!”
  • “¡Deberías ser más obediente!”
  • “¡Eres un grosero!… Ahora por eso, no veras tv ni podrás salir a jugar.”

¿Qué son todas estas exclamaciones?

Órdenes.

Y el niño, con una consciencia y sensibilidad desarrollada, se rebelara ante una educación tipo “O”bedece. Porque un niño de ahora lo que quiere es aprender a ser. No a obedecer.

Nueva educación

La educación en estos tiempos no debe enfocarse a una obediencia sorda o autoritaria, como se ha venido haciendo durante muchos años: “Lo haces porque así debe de ser, porque lo digo yo, y porque así funciona la vida”

¿Y Dónde quedó el niño, el ser humano o el alma que evoluciona? Antes quedaba bajo las piedras de las órdenes.

Ahora, los niños intentan sacudirse de encima esta vieja educación con muchas actitudes desafiantes: gritan, dicen cosas como “Te odio”, pegan, son intolerantes, agresivos y desobedientes, tendrán conductas “raras”, se volveran evasivos: cínicos. Y si son niños con un enojo pasivo, entonces se volverán muy inseguros, retraídos, dispersos. Y tendran una tendencia a desconectarse de la realidad (baja atención, bajo rendimiento escolar, etc.).

Cuantos niños hay ahora en el psicólogo. Y los maestros o psicólogos que aun tienen pensamientos convencionales o viejos respecto a la educación, no sabrán qué hacer con los niños de ahora. Les haran muchas pruebas y diran que es su cerebro el qu eno funciona. Querrán medicarlos. Eso puede sonar muy triste para un niño con un potencial grandioso, sometido a una comprensión muy pobre de los adultos.

Los niños sólo necesitan un ambiente donde puedan ser y aprender a entenderse.

Y si el niño no lo encuentra, muy probablemente entonces pasen por su pequeña gran cabeza pensamientos muy similares a los que siguen, ya sea en la escuela o en la casa…

“¿Y por qué lo tengo qué hacer así?… ¿Y por qué eso es “malo”?… ¿Y qué es “malo”?…  lo que yo veo es como pierdes el control muy a menudo cuando hago cualqueir cosa … así que, ¿por qué habría de hacer lo que tú dices, y no lo que yo quiero?… ¿Por qué tu si puedes perder el control y ser agresivo, y yo no?  ¿por qué tu si puedes ignorar lo que quiero y siento, y yo no a ti?…  Sigues sin prestarme atencion realmente… entonces ¿por qué te sorprende tanto mi déficit de atención? … ¿Vas a medicarme? … sigues evadiendo… ¿por que yo no habria de ser evasivo?… Y puedes seguirme gritando, obligando y castigando… total, me estoy acostumbrando… Y si no ves que lo que estoy aprendiendo es a recibir castigos y a obedecer órdenes, a vivir obligado, entonces, no creo que te importe mucho que yo sea alguien en verdad. No presumas que quieres que yo sea alguien en verdad.”

Un niño rebelde, intolerante o agresivo, lo que esta aprendiendo es a desconectarse.

Cultivo emocional

La educación de ahora tiene que enfocarse en que el niño sea y se conozca. A que se entienda el mismo. Y para esto, la misión del adulto no es educarlo ni enseñarlo: sino acompañarlo a que el niño viva y aprenda lo que necesita vivir y aprender. Para cultivar un verdadero carácter y una inteligencia grandiosa, no sólo asociada a lo intelectual, sino a una profundidad mayor, se requiere cultivar las emociones, que el niño pueda retroalimentarse con o que siente y vive.

¿Qué hacer entonces?

Acompañar. Acompañar es la palabra clave. Quita de tu cabeza que le vas a enseñar algo a tu hijo o que lo tienes que educar o guiar hacia lo que quieres. Eso déjalo para ti. Si en verdad quieres aducarlo, eso vendra por añadidura cuando aprendas a acompañarlo. Lo educaras cuando sepas acompañarlo.

¿Y cómo acompañarlo?

Enséñale a pensar, a ser creativo, a solucionar sus propios problemas.

Empieza por no juzgar lo que hace el niño como “malo” ni como “bueno”. esta actitud estropea el cultivo emocional y opaca el alma inquieta y genuina del niño. Además, no le soluciones los problemas de la escuela, ni los de sus amigos, los de casa o las tareas. No corras a arreglarle la vida. Lo estás haciendo inútil y dependiente. Y esto enfada a los niños de ahora: sentirse inútiles y dependientes. No decidas por él. No lo castigues ni hables en tono autoritario, porque eso significa que tu eres el que decide su vida, y estas aplastando su inteligencia. Haz tratos con el. Marca limites amorosos. Se firme; nunca duro. La dureza solo mancilla el carácter espóntaneo, genial y brillante de los niños.

¿Muy rápidos los consejos para acompañarlo? Bueno. Si deseas saber más acerca de cómo hacer acuerdos y acompañar a tu niño, y ayudarle a trascender su rebeldía e intolerancia en un carácter grandioso, consulta este enlace:

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (3 votos, media: 3,67 de máximo 5)
Loading...
11 Comentarios
  1. 17 septiembre 2016
  2. 15 octubre 2015
  3. 19 septiembre 2014
    • 19 septiembre 2014
      • 26 septiembre 2014
    • 19 septiembre 2014
  4. 16 septiembre 2014
  5. 13 septiembre 2014
  6. 12 septiembre 2014
  7. 10 septiembre 2014
  8. 10 septiembre 2014

Deje un Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento a nuestra política de cookies.

CERRAR