Emociones que debilitan y enferman células y Propician Cáncer

Cáncer, metástasis, tumores y quistes. Los árboles están tan unidos a sus raíces así como el cuerpo a los pensamientos y actitudes, y si deseamos lograr una cura profunda y permanente, incluso milagrosa, necesitamos sin duda trabajar el aspecto emocional. Los químicos, la quimioterapia y medicamentos agresivos solo pueden ayudar a controlar una situación o enfermedad grave, pero ya se sabe bastante de los efectos nocivos que esto acarrea, y que sin duda se pueden evitar si se empieza a valorar una cura a profundidad, yendo a la raíz de lo que la esta generando.Emociones que debilitan y enferman células y Propician Cáncer

Si deseas curar el cáncer o tumores, o ayudar a alguien a sanar, es muy importante que le hagas notar la importancia de lo que siente y de lo que ha sentido.

Si una experiencia no nos nutre, nos desnutre. Y esto significa que si una experiencia no ayuda a crecer es porque resulta tóxica o repugnante, intolerable, inaceptable, la rechazamos, y estas toxinas, digamos, emocionales, que generan estas actitudes, empiezan a desnutrir o bloquear el flujo vital de nuestra energía, a generar toxinas físicas debilitando las células de nuestro cuerpo, acidificando la sangre y generando un estrés severo que desgasta las funciones vitales y esenciales de las células.

Emociones y curación

Las emociones son reacciones que suceden de forma espontánea dentro de nosotros cada vez que vivimos algo, y estas reacciones dependen de la forma en cómo vemos la vida. Realmente nada en el exterior puede afectarnos, es la forma en cómo vemos las cosas y las interpretamos lo que genera ciertas reacciones.

Afuera solo hay circunstancias, pero la forma de verlas o vivirlas es lo que puede generar severo estrés. Y cuando hay un rechazo, resistencia o una intolerancia en verdad fuerte a vivir algo sin duda el cuerpo lo resiente. Si el cuerpo esta fuerte, saludable y con una energía vital fluida, no enferma. Y el cuerpo se debilita no solo por un alto consumo de azúcar blanca, harinas y grasas que en verdad satura la sangre y la enferma, sino cuando tenemos actitudes nocivas ante lo que vivimos.

Rencor, dolor y cáncer

Por ejemplo, contemos una historia: Pedro engaña a Susana y le es infiel durante un tiempo sin que ella lo sepa. Un día Susana lo sabe y se enfada tanto que lo deja, a pesar que esto le duele demasiado. Ella se siente tan agredida, enojada y decepcionada que “no lo puedo creer”, y trata de olvidarlo y sacarlo de “su corazón” a como de lugar. Susana trata de ser fuerte, olvidarse, pero en el fondo mantiene este enojo y rencor, le ha dolido tanto, no puede perdonarle.

Susana no lo ve, pero sus células se han quedado con esta memoria de rechazo y dolor, de enojo profundo, de resistencia. Y cada vez que Susana se acuerda de lo vivido, las células responden con fuerte tensión, y vuelven a recrear y enviar al cuerpo la sensación de rechazo, de dolor, de injusticia e intolerancia, es decir, se está desnutriendo con esta experiencia. Incluso, las células de Susana recuerdan el hecho aunque Susana este atendiendo sus labores o trate de distraerse, y en silencio las células están tensas, porque se ha quedado fija esta información. “No lo puedo perdonar”. El odio es eso: una sensación de ser víctima de alguien o algo que sentimos nos robó la paz, felicidad, valor, etc. Y esto, el dolor, el enojo, la intolerancia lo empezara a reflejar el cuerpo y células.

Un día, Susana sabe que tiene cáncer. Pedro está muy feliz en Thailandia disfrutando la vida y no le importa nada, ni se acuerda de Susana. Pero ella está enferma y si que se acuerda y le importa demasiado todo lo que ha pasado y vivido. Susana no comprende como ella, siendo tan fiel y “buena”, es la que se enferma, y aquel… Bueno. Le desea cosas en verdad “malas”, ojala y le pasara lo peor a Pedro por haberle hecho tanto daño. Susana no lo sabe, pero cada vez que le desea mal a Pedro, la única que lo resiente es ella, sus deseos, antes de llegar a Thailandia, llegan al lugar más cercano de quien las envía que es ella, sus células, que son las que se tensan cuando ella envía este tipo de pensamientos.

Sanar el pasado: sanar el cuerpo

Para que Susana sane, necesita reconsiderar primero que ella es quien está debilitando y enfermando sus células, pero que, sin embargo, ella puede transformar esta energía cuando así lo desee. Si ella sigue siendo víctima de Pedro, será difícil que sane.

La enfermedad nos pone tiempo fuera para que reconsideremos nuevas cosas y formas de vivir. Cuando sentimos algo tan grave como la enfermedad cerca de nosotros, es cuando empezamos a revalorar y reconsiderar, le damos nuevos valores a la vida, y si no los permitimos empezamos a soltar cosas que no son tan importantes. Susana ve que todo marcha en contra de ella y ya no es tan amable, ya no finge y se atreve a expresar su enojo, total, ya no tiene nada que perder. Y lsi se atreve a despojarse de su enojo en contra de Pedro, y si se atreve a darle más valor a otras cosas, a aprender de o vivido y a soltar lo innecesario, entonces la “gravedad” pasara. La enfermedad, en este caso nos avisa que tan grave hemos sentido o experimentado alg o la resistencia que estamos poniendo para aceptar y hacer consicente una emoción. Si es muy grave o hay mucha resistencia en “ceder”, así será la enfermedad.

Cura a raíz

La cura esta en hacer consciencia del dolor y el daño que algo nos causó. Cuando permitimos que el dolor y el enojo nos toquen y nos muevan a profundidad, entonces hay un desahogo profundo. Si no nos dejamos conmover y tocar por las experiencias vividas, tiene que venir algo fuerte para movernos o sacudirnos emociones que están guardadas y están debilitando el cuerpo, por eso, la enfermedad resulta una gran oportunidad para ponernos en paz con lo que hemos vivido y aprender nuevas formas de ver las cosas. La enfermedad es la forma en que el cuerpo trata de recobrar su equilibrio.

En este tipo de desahogo terapéutico se puede sentir mucha violencia, ira y dolor. El enojo intenso, cuando es reprimido o negado, es una de las emociones que más daña el cuerpo, y el enojo reprimido o negado prolongado se manifiesta en depresión profunda, en apatía, en una sensación de vacío o pérdida de sentido. Y esto necesita ser bien observado, valorado y desahogado.

“Yo no tengo enojo ni odio”

Hay muchas personas muy positivas respecto a su enfermedad o que parecen “tranquilas”, pero realmente podrían ser solo actitudes muy juiciosas respecto a lo que es “malo”, por lo que no logran conectar con emociones guardadas porque las consideran “malas”, se sobreponen tirando de una sonrisa porque creen que deben ser fuertes y alegres, pero no quieren contactar con su enojo y odio, con su miedo a morir quizá, o a no tener o ser suficiente, dicen que no sienten eso, no se dejan conmover por emociones que roen por dentro, temen el dolor y el desahogo, el reconocimiento de emociones que consideran nefastas o temen, y esto genera sin duda más gravedad en la enfermedad lo cual puede propiciar, incluso, metástasis, que no son sino células cancerosas que se reproducen y propagan del lugar de inicio de forma desconsiderada por varias partes del cuerpo mediante la sangre o el sistema linfàtico. Un cáncer diseminado se dice que ha hecho metástasis.

Emociones que influyen en el debilitamiento celular y que hay que considerar siempre:
• Sentimiento profundo de pérdida (haber perdido algo o temer perderlo)
• Miedo intenso y controlado
• Sensación profunda de injusticia
• Odio y resentimiento, “Es abominable lo que me hizo” (recuerden a Susana)
• Culpa o remordimiento severo y profundo
• Sensación fuerte y frecuente de no valer o ser reconocido, sentirse “fracasado”.
• Juicio a uno mismo con demasiada severidad.

La curación

Un proceso de curación puede tomar tiempo o ser rápido, esto depende del ánimo e intensión de la persona por aprender de lo vivido y nutrir su corazón con lo vivido, soltar y dejar ir, asimilar las cosas vividas e incorporarlas a la vida con amor y aceptación, a sabiendas que todo es para nuestro bien. Sin duda apoyara una dieta donde se eviten alimentos nocivos que acidifican la sangre como los antes mencionados, y practicar una dieta con alimentos frescos y vitales como las frutas y vegetales o semillas, que es lo mismo que empezar a nutrir el cuerpo y el espíritu con pensamientos que nos alimenten y propicien bienestar.

Si deseas curar algún tipo de cáncer, te sugiero empieces una dieta sin proteina animal durante 21 dìas, si tienes dudas puedes ponermelas aqui, y empezara a entender las emociones.
Dejo este link de mi canal de YouTube donde pueden empezar a saber màs de las emociones:

Esta es la dieta: Té verde y cáscara de limón. Clave curativa

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